GGym Planner no nació en una oficina ni en una pizarra de startup. Nació entrenando.
Todo empezó porque quería ayudarle a Kike, mi personal trainer. Con los años nos hicimos amigos de verdad y un día se me ocurrió armarle algo para ordenar su gimnasio. No tenía ningún plan más grande que ese: hacerle la vida más fácil al tipo que estaba haciendo la mía mejor.
Nunca pensé que esto serviría más allá de ese gimnasio. Lo desarrollé sin cobrarle un peso, y a cambio él me dejó entrenar gratis varios meses. Verlo usar la plataforma, ver a mis compañeros reservando sus clases ahí… esa cosa me llenaba completamente. Soy de los que les gusta ayudar, y entendí que esto era una forma honesta de hacerlo.
Me encanta desarrollar. También me terminé enamorando del ejercicio. Combinar las dos cosas es de lo poco que hago en la vida que se siente como que estoy en el lugar correcto. Por eso GGym Planner no es un negocio para mí. Es algo que amo.
No quiero cambiar el mundo ni hacerme millonario. Quiero ayudar a gimnasios independientes con esa gotita de tecnología que tanto les hace falta para que sus comunidades empiecen a verse a sí mismas.
Por eso en la plataforma todos los alumnos pueden ver los nombres de los demás. No la hice para que se tomen clases: la hice para que la gente se conozca. Busco comunidades de esas donde uno dice "aquí se pueden hacer amigos de verdad, de los que valen la pena".
Si esto te hace sentido, probablemente estamos hechos para conversar.